Opinión

El ahorro: Deber & disciplina

Por: Carlo Lara

“El más rico de todos los hombres es el ahorrativo; el más pobre, el avaro.” Nicolás Chamfort.

Recordar esta frase es necesario para poder explicar la importancia del ahorro en los cooperativistas.

El ahorro debería ser necesidad en los seres humanos. Poder controlar de forma efectiva los ingresos que son percibidos, o la adquisición de recursos de manera formal o informal, hoy más que nunca se hace imprescindible, necesario y oportuno en nuestro diario vivir.

La COOPNAMA fue fundada por un grupo de visionarios del magisterio con el objetivo de promover el ahorro con miras a proporcionar fuentes para financiar a sus miembros.

Los empleados de esta institución tienen la oportunidad de ahorrar de manera sistemática, contando con facilidades que permiten que dicho ahorro sea fácil, directo y sin complicaciones burocráticas.

El control de la cooperativa está en cada uno de los cooperativistas, siendo administrada por sus propios socios; dinámica que permite la obtención de beneficios individuales y colectivos de sus miembros.

Durante la agudización del COVID-19, miles de personas perdieron sus empleos provocando una recesión económica sin precedentes en la historia del país y del mundo. Fue a través de la disciplina del ahorro, que millones de personas pudieron hacer frente a la crisis económica producida por el coronavirus.

A menudo escuchamos a personas señalar que los ingresos percibidos quincenal o mensualmente sobrepasaban los gastos realizados durante ese mismo periodo de tiempo. Situación que provoca que las personas no puedan cubrir sus necesidades básicas, ahí se destaca la importancia de que los cooperativistas comprendan que cuando utilizamos el ahorro con disciplina y sentido del “deber”, podemos establecer reservas que serán vitales para solucionar inconvenientes en el futuro.

Con el ahorro, las personas pueden alcanzar lo que algunos economistas llaman independencia económica, facilitando lo que denominamos capital semilla, el cuál servirá de mucho para hacer frente a situaciones tanto básicas como particulares, entre las que se encuentran: la educación de sus hijos, vacacionar o viajar, adquirir bienes, resolver emergencias, gastos para el hogar, entre otras.

Otro aspecto a tocar, es el “deber”, que no es más que la obligación, compromiso o responsabilidad moral que le atañe a cada persona. Es aquello a lo que está obligado el ser humano, en el caso del ahorro, de forma moral y disciplinaria.

Para poder entender de forma efectiva la importancia del ahorro, es imperioso conocer el valor de la disciplina financiera; tener esta condición o capacidad es vital en los cooperativistas.

Para lograr disciplina en el ahorro es esencial adquirir capacidad para controlar los impulsos de gastar; lo que se logra mediante la identificación del uso del gasto y los objetivos del mismo, a corto y largo plazo.

Conocer la importancia del ahorro y la educación financiera es y serán hoy, mañana y siempre, herramientas imprescindibles para lograr el éxito en materia económica. Hagamos de esta actividad una disciplina constante; pensemos en el “deber” a la hora de ahorrar, como una obligación ciudadana en nuestro diario vivir.

Recordemos que solo con el ahorro seremos capaces de hacer frente a las vicisitudes, desde las más simples hasta las más complicadas; seamos firmes y decididos. Ahorremos, por nosotros, por nuestras familias y por nuestra cooperativa.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba
A %d blogueros les gusta esto: